Ranking personal de las 10 aldeas más bonitas de España para visitar después de la crisis del coronavirus

A todos nos gustaría recorrer pequeñas aldeas con encanto con menos de 100 habitantes donde se respira naturaleza, aire libre, un ambiente tranquilo y sano. En esta lista, selecciono poblaciones rurales tan pequeñas que no tienen ayuntamiento propio y sus habitantes en ocasiones caben en el bar del pueblo. Te invito a descubrirlas y que las visites cuando podamos volver a viajar.

10. Viniegra de arriba y Viniegra de Abajo (La Rioja)

Viniegra de arriba y Viniegra de Abajo son en realidad dos aldeas muy cercanas entre sí pertenecientes al municipio de Las 7 Villas, enclavado en la comarca del Alto Najerilla (La Rioja), donde apenas un centenar de habitantes resisten el paso del tiempo gracias a la ganadería. Sus calles empedradas, estrechas y con innumerables recovecos se unen a un paisaje natural exuberante, destacando en ambas poblaciones sus iglesias y ermitas. Algunas de sus casas palaciegas tienen origen indiano por ser emigrantes venidos de América, pero lo característico son las numerosas construcciones de mampostería de los ganaderos que llenan de serena belleza los márgenes del río Urbión.

9. Siurana (Tarragona)

Asentada sobre un gran peñón de roca caliza y rodeado por el torrente d’Estopinyà, Siurana tiene una de las mejores vistas panorámica de Cataluña al contemplarse la sierra de Montsant, sierra de Gritella y las Montañas de Prades junto al valle del río Siurana y su embalse. Es una aldea que pertenece al municipio de Cornudella, en la comarca del Priorat, en Tarragona. Declarada Paraje Pintoresco en el año 1961. Con tan sólo 20 habitantes, sus historias de leyenda encandilan a los visitantes. Su iglesia de estilo románico, tiene una portada con un tímpano figurado enmarcado por tres arquivoltas de medio punto que descansan sobre seis columnas con capiteles decorados con motivos diversos.

8. Sandiniés (Huesca)

Sandiniés es una aldea del municipio de Sallent de Gállego, provincia de Huesca, Aragón. Se enclava en el pirenaico valle de Tena, a 1.294 m. Es una población pequeña y pintoresca que guarda todo el tipismo de los pueblos en sus calles, viviendas, portaladas y escudos heráldicos. No os podéis perder la Iglesia de San Julián, desde donde se divisan unas espectaculares vistas sobre la confluencia de los ríos Gállego y Caldarés. Su arquitectura popular destaca por la fuente y el antiguo lavadero municipal. En las fachadas populares, algunas de piedra, otras de mampostería revocada, destacan las portadas con arcos de medio punto o adinteladas, coronadas muchas de ellas con escudos heráldicos junto a otros elementos ornamentales.

7. Roda de Isábena (Huesca)

Roda de Isábena pertenece al municipio de Isábena, en la comarca de Ribagorza, provincia de Huesca. De tan sólo 40 habitantes está rodeada por tres sierras, la sierra de Esdolomada, la sierra del Chordal y la sierra de Sis. Su ubicación es magnífica dado que se eleva sobre un promontorio que domina el acceso al valle del río del mismo nombre. Es la población más pequeña de España con un templo catedralicio, llamada catedral de San Vicente Mártir, pudiendo recorrer también El paseo de los Canónigos y visitar el palacio del Prior. La ermita de San Salvador y la de la Virgen del Pilar.

6. Castellbò (Lleida)

Castellbò es una aldea que pertenece a Monferrer y Castellbò en el Alt Urgell situado en el valle del mismo nombre, provincia de Lleida. De apenas 70 habitantes, su naturaleza es exuberante por su ubicación junto a un desfiladero de 802 m de altitud, entre el serrado de la Borda (1.150 m) y los estribos de Roca Redona. Es un lugar de paso obligado de los antiguos caminos que unían la Seu de Urgel con el Pallars Sobirà. Castellbò se encuentra en un replano del monte donde están las ruinas del antiguo castillo de Castellbò, que fue derruido por orden de Fernando el Católico en 1513, aunque la capilla de San Pedro y San Francisco del castillo se derrocó siglos más tarde. Destaca la colegiata de Santa Maria de Castellbò, la Virgen del Remedio de Castellbò, la Cruz de Palo, los palomares, el castillo y el puente.

5. Peñalba de Santiago (León)

Peñalba de Santiago es una localidad y pedanía del municipio de Ponferrada, en la comarca de El Bierzo, provincia de León. Destaca la iglesia de Santiago de Peñalba que es una joya de la arquitectura mozárabe del siglo X. Esta aldea con apenas 15 habitantes tiene el título de Paraje Pintoresco por su entorno y está declarado Bien de Interés Cultural desde 2008 con categoría de Conjunto Etnológico. Fue fundada por San Genadio, ermitaño que se retiró a una cueva próxima al pueblo, tras ser obispo de Astorga.

4. Orbaneja del Castillo (Burgos)

Orbaneja del Castillo es una aldea con encanto de la provincia de Burgos, en la Comarca de Páramos. Pertenece administrativamente al municipio de Valle de Sedano. Destaca por tener uno de los enclaves más espectaculares para los espeleólogos: La cueva del Agua. Sus visitantes podrán admirar el paisaje kárstico que ha modelado el curso del río. Declarado Conjunto Histórico-Artístico, destacan el trazado urbano y la cascada que lo atraviesa. Se encuentra entre los pueblos más buscados en 2018 con algo más de 40.000 búsquedas.

3. Tabarca (Alicante)

Te sorprenderá la aldea de Tabarca que, en realidad, es una isla, llamada así o de Nova Tabarca o Plana,​ oficialmente Isla Plana o Nova Tabarca. De tan sólo 60 habitantes, pero tan turística que no se te ocurra ir en la época estival porque la descubren varios miles de personas cada día. Mide apenas 1.800 m de longitud por 400 m de ancho. Pertenece al municipio de Alicante, y desde Santa Pola podrás llegar en barco. Es la isla paradisíaca de la Costa Blanca donde podrás disfrutar de sus pequeñas playas y calas.

2. O Cebreiro (Lugo)

Aldea del municipio de Pedrafita do Cebreiro, con 30 habitantes ubicada en la comarca de Os Ancares lucenses, en la provincia de Lugo, Galicia. Es la puerta de entrada a Galicia del Camino Francés de Santiago de Compostela, de la que dista 154 km. Uno de sus atractivos turísticos son las pallozas, viviendas tradicionales de piedra y centeno con forma redondeada, que estaba reservada para el ganado en su interior. Hoy en día están restauradas y son museos etnográficos que revelan cómo vivían sus habitantes antaño. Destaca también la iglesia de Santa María la Real, construida en el siglo IX siguiendo un estilo prerrománico. Es la más antigua íntegramente conservada de la Ruta Jacobea.

1. Trevejo (Cáceres)

Trevejo es una de las joyas de Extremadura, una aldea medieval de piedra que pertenece al pueblo de Villamiel, situada en la Sierra de Gata, en el norte de Extremadura y de tan sólo 16 habitantes, que caben en su taberna. Podrás conocerlos a todos en la calle Pizarro sentados sobre las piedras y conversando. La aldea sólo tiene dos calles por lo que todas las casas miran al valle o a su castillo, una postal de 360 grados desde donde se divisa Portugal. Es sin duda nuestra mejor recomendación a nivel nacional para escaparte cuando termine el confinamiento dado que hay varios apartamentos rurales para parejas o familias.